Lucenitos’s Weblog

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Partes del libro

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Ya se ha hablado brevemente en el anterior artículo acerca de la historia del libro. Sería interesante, por lo tanto, hablar de su estrucutra y de las partes que lo componen.

En primer lugar, habría que hablar de la estructura externa que, según Wikipedia, engloba a las cubiertas, el lomo, la solapa y la camisa (también llamada forro).

En cuanto a la estructura interna cabrían ser destacados dos elementos: las páginas iniciales y las páginas finales. Wikipedia lleva a cabo esta división:

Páginas iniciales

Anteportada

Es la hoja que antecede a la portada, y en la que sólo se pone el título de la obra. Es sinónimo de portadilla, aunque este término también hace referencia, en una obra dividida en partes, a la hoja que va antes de una parte, y en la que sólo aparece el título de ésta.

Frontispicio

Es la página anterior a la portada, que suele contener el título y alguna ilustración decorativa (un grabado, una viñeta o una fotografía). Eran frecuentes en biblias y libros escolares antiguos. Muchas de estas páginas son en la actualidad obras maestras del arte del grabado. También recibe el nombre de frontis.

Portada

También llamada portada interior o página de título, es la página en la que figuran el título completo del libro, el nombre del autor o autores, y el lugar y año de la impresión, la editorial (y en la mayoría de casos su logotipo), etc. A menudo se tiende a confundir la portada de un libro con sus cubiertas o tapas.

Índice

Prefacio

Agradecimientos

Introducción

Preliminares

Dedicatoria

Páginas finales

Apéndice o anexos

Bibliografía

Colofón

Contraportada

Epígrafe

También llamado ultíligo.

Guardas

Hojas de respeto

También llamadas hojas de cortesía.

Glosario

Del latín glossarĭum, es un anexo que se agrega al final de libros o enciclopedias, en donde se definen y comentan ciertos términos utilizados en dicho texto, con el fin de ayudar al lector a comprender mejor los significados de algunas palabras.

Una vez realizada esta breve introducción a las partes que componen un libro sería interesante hablar de las palabras que pueden antojarse como más oscuras como epígrafe, colofón, epílogo o apéndice.

Si se consulta el Diccionario de la Real Academia de la lengua se pueden dar cuenta de estas definiciones:

Epígrafe:

(Del gr. ἐπιγραφή, inscripción).

 1. m. Resumen que suele preceder a cada uno de los capítulos u otras divisiones de una obra científica o literaria, o a un discurso o escrito que no tenga tales divisiones.

 2. m. Cita o sentencia que suele ponerse a la cabeza de una obra científica o literaria o de cada uno de sus capítulos o divisiones de otra clase.

Colofón:

 (Del lat. colŏphon, -ōnis, y este del gr. κολοφών, término, fin).

 1. m. Impr. Anotación al final de los libros, que indica el nombre del impresor y el lugar y fecha de la impresión, o alguna de estas circunstancias.

Epílogo:

(Del lat. epilŏgus, y este del gr. ἐπίλογος).

1. m. Recapitulación de lo dicho en un discurso o en otra composición literaria.

2. m. Última parte de algunas obras, desligada en cierto modo de las anteriores, y en la cual se representa una acción o se refieren sucesos que son consecuencia de la acción principal o están relacionados con ella.

Apéndice:

(Del lat. appendix, -ĭcis).

1. m. Cosa adjunta o añadida a otra, de la cual es como parte accesoria o dependiente.

 

Fuentes: http://es.wikipedia.org/wiki/Partes_del_libro

                 http://www.rae.es/rae.html

 

 

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septiembre 8, 2009 Posted by | aelejabe, rdf0809 | Deja un comentario

Un poco de historia

Sócrates estaba en contra de almacenar el conocimiento en soportes que no fuesen la memoria. Consideraba que si se guardaba el saber sobre escrito el hombre perdía un poco de alma, se corrompía. ¿Dónde residiría su poder si este no estaba bien custodiado por su memoria?. Es por esta razón que su discípulo Platón fue el encargado de transmitir el pensamiento de su maestro siguiendo el dicho de verba volant, scripta manent. Me parece respetable la decisión de Sócrates de no expresar sus ideas con tinta, sin embargo, es de agradecer que sus discípulos no pensasen lo mismo. la escritura, el almacenamiento del saber, fue una gran evolución y revolución y ha provocado constantes problemas. Hasta la invención de la imprenta no se pensó en la divulgación de la historia del saber y del ser humano. ¿Por qué? ¿Acaso el saber implica peligro? evidenemente. El saber es un arma de doble filo y por eso el pueblo llano se mantuvo a base de pan y circo muchos siglos. Gracias a Guttenberg todo aquello cambió y, hoy por hoy, podemos decir que el que no sabe es porque no quiere.

La escritura es la base de la existencia del texto y del libro. Es un sistema de signos lingüísticos que permite transmitir y conservar las nociones abstractas. La escritura empezó a elaborarse entre hacia el IV milenio a. C. en principio en forma de imágenes que pasaron a conformar conjuntos pictográficos por simplificación. A continuación surgieron los ideogramas y después los signos fonéticos que simbolizaban los sonidos (sílabas o letras). Sin embargo, el libro sigue estando ligado a su soporte, a la voluntad humana de dar una materialidad perdurable a un texto.

La piedra fue el soporte más antiguo de escritura que ha llegado hasta nuestros días; pero la madera sería realmente el verdadero soporte del libro. Las palabras biblos y liber tienen, como primera definición, corteza interior de un árbol. En chino el ideograma del libro son las imágenes en tablas de bambú.

Después se encontraron unas tablillas de arcilla utilizadas en Mesopotamia en el III milenio a. C. El cálamo,  un instrumento en forma de triángulo, servía para imprimir los caracteres en la arcilla antes de ser cocida. Fue la escritura utilizada por los asirios y por los sumerios, una escritura en forma de cuña, de ahí su nombre: escritur cuneiforme. Las tablillas se cocían después para que quedaran solidificadas. En Nínive fueron encontradas 22.000 tablillas del siglo VII a. C., era la biblioteca de los reyes de Asiria que disponían de talleres de copistas y lugares idóneos para su conservación. Esto supone que había una organización en torno al libro, un estudio sobre su conservación, clasificación, etc.

El precedente del libro fue el papiro. 

Los rollos de papiro, resultado del encolado de varias hojas, se envolvían en un cilindro de madera, enrollándolos. Algunos sobrepasan los cuarenta metros (crónica del reinado de Ramsés III). Se desenrollaban horizontalmente; el texto está escrito por una sola cara y dispuesto en columnas. El título se indica por medio de una etiqueta atada al cilindro. Los rollos en papiro que se conocen provienen de tumbas en las que se depositaban, con plegarias y textos sagrados, como el Libro de los muertos, datados de principios del II milenio a. C.

Estos ejemplares muestran que el desarrollo del libro, bajo su aspecto material y en su apariencia exterior procede de un contenido estructurado por los valores religiosos (relatos mitológicos y creencia en el más allá), simbólicos (textos mágicos), políticos (textos de caracter histórico), económicos (listados de impuestos, donaciones y ofrendas), didácticos (enseñanzas), éticos (máximas y textos sapienciales), o literarios (poemas y cuentos). La influencia particular dada a la escritura esta motivada por la búsqueda de medios para conservar y transmitir los valores culturales.

Los escribas, cuyos servicios fueron indispensables en culturas como la egipcia, babilónica y hebrea, entre otras, eran personas instruidas que ejercían actividades administrativas, tales como tomar al dictado textos, poner por escrito transacciones comerciales, escritos jurídicos o registrar documentos históricos para gobernantes, nobles, reyes y clero.

Progresivamente el pergamino fue sustituyendo al papiro. La leyenda atribuye su invención a Eumenes III, rey de Pérgamo, de donde procedería el nombre de pergamineum que derivó en pergamino. Su producción empezó hacia el siglo III a. C. Conseguido a partir de la piel de los animales (cordero, vaca, asno, antílope, etc.) podía conservarse, por más tiempo, en mejores condiciones; más sólido, permitía, asimismo, el borrado del texto. Era un soporte muy caro dada la materia empleada así como el tiempo de su preparación.

Los cilindros de papiro se llaman volumen en latín, palabra que significa movimiento circular, enrollamiento, espiral, torbellino, revolución, en fin, rollo de hojas escritas, manuscrito enrollado, libro. Los romanos utilizaban también tablas de madera untadas con cera en las que se podía imprimir y borrar los signos con la ayuda de un estilete (que tenía una extremidad acabada en punta y la otra redondeada). Estas tablas podían estar unidas de manera similar a las de los códices. Servían, por ejemplo, para enseñar a escribir a los niños (según los métodos descritos por Quintiliano en sus Instituciones Oratorias).

El volumen es enrollado alrededor de unos cilindros de madera. No permite más que un uso secuencial: se está obligado a leer el texto siguiendo el orden en el que ha sido escrito, es difícil poner una referencia para acceder, directamente, a una parte determinada del texto. Los únicos volúmenes que en la actualidad se siguen utilizando son los del Torá, en las sinagogas.

Finalizando la Antigüedad entre los siglos II y III, y ya en la Edad Media, el códice sustituyó al volumen. El libro ya no era un rollo continuo, sino un conjunto de hojas cosidas, con lo que el libro o códice adquirió el aspecto rectangular que conocemos hoy. Desde ese momento fue posible acceder directamente a un punto preciso del texto. El códice resultaba más manejable, podía ponerse sobre una mesa facilitando, de esta forma, el que el lector pudiera tomar notas o escribir mientras leía. El formato de los códices fue mejorando con la separación de las palabras, las mayúsculas y la puntuación, cosa que permitía una lectura silenciosa; después se añadieron las tablas de las materias y los índices, que facilitaron el acceso directo a la información requerida. Fue éste un formato tan eficaz que todavía se utiliza hoy, después de más de 1.500 años de su aparición.

El papel reemplazó, progresivamente, al pergamino. Una materia más barata que permitió una difusión más amplia del libro.

El libro en forma de códice e impreso en papel, tal y como lo conocemos actualmente, aparece, por tanto, a finales del siglo XV. A los libros impresos antes del 1 de enero de 1501 se les llama incunables.

La introducción de las prensas para imprimir utilizando el vapor, poco después de 1820, así como los nuevos molinos de papel funcionando también a vapor, constituyeron las innovaciones más importantes después del siglo XV. Ambas hicieron bajar, notablemente, los precios de los libros a la vez que aumentaban su tiraje. Muchos elementos bibliográficos, como la posición y formulación de los títulos y de los subtítulos se vieron afectados, también, por esta nueva producción en serie. Después del siglo XIX aparecieron nuevos tipos de documentos: fotografía, registros sonoros, cine, etc.

¿Cual será su futuro? resulta difícil de predecir. Ya se han mencionado con anterioridad los “libros electrónicos”. Quizá estos acaben con el soporte de papel como en su día el papiro sustituyó a las tablillas de madera. Todo residirá en si resulta más cómodo y económico. Lo único que se puede afirmar es que no habrá nada que sustituya la sensación de abrir un libro antiguo.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_del_libro

septiembre 7, 2009 Posted by | aelejabe, rdf0809 | Deja un comentario

Biblioteconomía

La biblioteconomía, conocida también en algunos países hispanoamericanos como bibliotecología, es el conjunto de actividades técnicas y científicas que tiene como finalidad el conocimiento de la información, de los materiales en que se presenta y del lugar en que se hace uso de ella, para con esto responder mejor en calidad y cantidad a las demandas de información que hace la sociedad. El término deriva de las palabras griegas Biblion (‘libro’), theke (‘caja’) y nomos (‘ley’).

La biblioteconomía y Ciencia de la Información es la técnica cuyo campo lo constituyen las colecciones de libros y las publicaciones periódicas (revistas y periódicos), la información y la gestión del conocimiento. Este último rol a lo largo del tiempo se ha ido ampliando al manejo de las tecnologías de la información. La biblioteconomía también se interesa por otros formatos o recursos de información, como por ejemplo, publicaciones periódicas en línea, los discos compactos (CD-ROM) y DVD, las microfichas, las filmaciones (vídeo-cassetes, microfilm), las cintas de audio, etc.

La biblioteconomía se puede dividir en teórica y aplicada. En la primera incluimos temas como la teoría de la información y la gestión del conocimiento, el estudio de la necesidad de información y cómo satisfacerla al mundo, los factores externos que influyen en la interpretación de los conocimientos, etc. La biblioteconomía aplicada se ocupa de temas tales como el desarrollo y mantenimiento de las colecciones, servicios técnicos (adquisición, catalogación, préstamo y descarte o depuración) de las colecciones, cooperación interbibliotecaria, derechos de autor, libertad de información (derecho al acceso a la información), conservación, gerenciamiento de la biblioteca o unidad de información, etcétera. Junto con la bibliometría está la informetría o medida de la capacidad potencial de transferencia de información documental de un sistema documental o bibliotecario. Mide la cantidad de información posible con un algoritmo de búsqueda basado en las palabras clave o codigos descriptores que el lector usa en lenguaje natural y los equivalentes y sinónimos que el sistema o base de datos ha utilizado para catalogar los documentos (términos contenidos en las categorías en el caso de la Wikipedia). Si sumamos las interacciones u ocurrencias y establecemos un índice de calidad de la búsqueda por el logaritmo natural, que sería 1, 2 y 3 el óptimo para la recuperación de información conseguida. Es semejante al número de referencias que descarga un motor de búsqueda en Internet.

Existen diversos sistemas de clasificación que se utilizan, con el objetivo primario de organizar físicamente las colecciones de las bibliotecas en los estantes, siendo los más empleados el de Dewey o clasificación decimal universal, CDU en Europa, el sistema de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, BLISS, clasificación facetada de Ranganathan, etc. Mediante el empleo de estas clasificaciones, es posible asignar al material en forma individual y al organizarse en los estantes (ejemplo, un libro) un código numérico o alfanumérico que refleja su contenido (temas o materias), y que sirve para ubicar juntos en los estantes los materiales que tienen contenidos relacionados.

La organización de una biblioteca, esto es, la organización física por materias de un catálogo de libros, ha llevado al estudio del cómo estructurar el conocimiento humano: Catalogación y Clasificación. El estudio de la arquitectura de la información incluye una especialidad denominada Bibliometría, que se ocupa por ejemplo de los índices de citas o citation index, el factor de impacto o impact factor, el número de veces que un artículo es citado en otros artículos, etc. El enfoque hacia el mundo empresarial se expresa en la Gestión del conocimiento, que busca calidad o relevancia y difusión selectiva del conocimiento, para hacer frente a la sobrecarga de información. El mundo de las bibliotecas y centros de documentación es muy sensible hacia el conocimiento de sus usuarios y autores, lo que supone estudiar las necesidades de los clientes mediante encuestas y entrevistas (métodos obstructivos) o mediante el análisis de los patrones de búsqueda de los clientes, como puede ser el análisis de los weblogs de los catálogos (métodos no obstructivos).

Fuente:http://es.wikipedia.org/wiki/Biblioteconom%C3%ADa

septiembre 4, 2009 Posted by | aelejabe, rdf0809, Uncategorized | Deja un comentario

Libros electrónicos

Un libro e. (LE), o libro electrónico, o ecolibro, o ciberlibro (CL) (e-book o eBook en inglés) es una versión electrónica o digital de un . El término es ambiguo, ya que se refiere tanto a una obra individual en formato digital, como a un dispositivo utilizado para leer libros en formato digital. La mayoría de los usuarios no utiliza este término con el segundo sentido y emplean, en cambio, el término más preciso de dispositivo de ciberlibro.

Un libro e. (LE), o libro electrónico, o ecolibro, o ciberlibro (CL) (e-book o eBook en inglés) es una versión electrónica o digital de un libro. El término es ambiguo, ya que se refiere tanto a una obra individual en formato digital, como a un dispositivo utilizado para leer libros en formato digital. La mayoría de los usuarios no utiliza este término con el segundo sentido y emplean, en cambio, el término más preciso de dispositivo de ciberlibro.

En este contexto aparece la tinta electrónica, que tiene un “efecto papel” (debido a la ausencia de iluminación propia y alto contraste obtenido) y su bajo consumo (pues esta tecnología no necesita alimentación más que en los cambios de pantalla).

Ejemplos de estos dispositivos son el iLiad (fabricado por iRex y primer dispositivo comercializado en España desde 2006), el Reader (PRS-500 y PRS-505) de Sony, el HanLin V3, el STAReBOOK STK-101, el Bookeen Cybook y ahora el Kindle, producto de Amazon.

Una vez redactada la definición sería interesante plantear varias cuestiones. ¿Tendrá futuro este nuevo formato de lectura? ¿Nos encontramos ante la posibilidad de un futuro sin libros de papel? ¿Se debe toda esta innovación a la innata pereza humana? ¿Acaso sostener un libro pesado y pasar sus páginas nos cuesta cada día más?

No se trata de hacer una crítica feroz contra estos nuevos productos, se trata de intentar analizar lo que está ocurriendo sin caer en la tentación de lo cómodo, rápido y fácil. A veces las cosas más valiosas sí vienen en frascos inmensos, pesados, antiguos, con olor, con historia…

Así, invito a hacer una reflexión acerca de lo que está ocurriendo. Muchas veces hay que pararse a pensar y, por el contrario, la sensación que invade el día a día es que si nos sentamos y meditamos perdemos el tiempo. Un libro electrónico por si mismo no es dañino. Un mundo en el que impera la tecnología pensada para que las masas no piensen es peligroso. Dixit.

Fuente:http://es.wikipedia.org/wiki/Libro-e

septiembre 3, 2009 Posted by | aelejabe, rdf0809 | Deja un comentario

Documentación

Sería interesante conocer lo que Wikipedia define como “documentación” y las múltiples disciplinas que esta engloba. Se nombra esta palabra constantemente pero quizá haya gente que todavía desconozca lo que significa stricto sensu.

En sentido restringido, la documentación como ciencia documental se podría definir (a grandes rasgos) como la ciencia del procesamiento de la información. Integradora y globalizadora, se trata de una ciencia enriquecedora y generalista, de ámbito multidisciplinar o interdisciplinar. La ciencias de la documentación engloban, según la mayoría de los autores: la biblioteconomía, la archivística, la documentación y la museología.

Tiene que ver con la gestión del conocimiento, que es como utilizar cualquier clase de información y hacerla productiva o que dé el máximo beneficio, como si se tratara de otro bien económico. Asimismo, tiene que ver con arquitectura de la información o como se construyen los modelos para los soportes: Internet o encuestas, datos numéricos, fotografías, mapas, diarios, artículos de revistas, etc., es decir, un número ilimitado de soportes. También tiene el modelo la connotación de un método científico, mediante un algoritmo, que valida los resultados de búsqueda mediante la utilización de base de datos relacionales (tablas de datos).

 Biblioteconomía es la recuperación y presentación clasificada, ordenada y valorada de documentos impresos y de vídeo y audio sobre un tema preciso, que puede ser un artículo o un sistema o un producto o un descriptor. En una obra científica es la bibliografía de un informe final, tanto la que ha sido utilizada como la sugerida de ampliación. En cinematografía, es la recopilación de fuentes escritas o audiovisuales sobre una película (documentación de un tema).

En la obra científica o de no ficción formará parte de los créditos de la calidad del trabajo o bibliografía utilizada, y es parte del trabajo desarrollado, donde deberán figurar listas de fuentes; también son técnicas de documentación los glosarios, los índices temáticos y de autores citados, tablas auxiliares, etc.

Como funciones de un bibliotecario-documentalista profesional, como autor o como colaborador, el especialista en documentación conoce todas las variantes descritas y utiliza programas de cómputo específicamente desarrollados por programadores y que él mismo puede adaptar a cada tarea, como por ejemplo construir de forma instantánea un índice da materias por el método de palabras utilizadas y sus frecuencias o hacer un análisis de contenido o construir algún tipo de indicador de medida de la información o investigar sobre algoritmos de búsqueda o sobre motores de búsqueda en el ámbito de la informática.

El modelo de un sistema de información será con un modelo sistémico aplicado a un sistema complejo. Incluirá la captación de fuentes y su adecuación al problema a documentar; esto será la primordial tarea. El propósito es hacer máxima la cantidad de información captada y mínima la básica utilizable.

En el proceso de un trabajo sobre cualquier tema se comienza con documentarse sobre lo que se va a trabajar, y la forma más simple es consultar enciclopedias temáticas o bases de datos en Internet, como Wikipedia.org, monografías.com, geocities.com, Dialnet, Diccionario Crítico de Ciencias Sociales, enciclopedia.com etc. De una forma progresiva se encuentran fuentes nuevas y mucha información precisa.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Documentacion

agosto 31, 2009 Posted by | aelejabe, rdf0809, Uncategorized | Deja un comentario

Euopeana

La idea de una biblioteca digital europea me parece muy acertada. La posibilidad de acceder a obras de la literatura francesa o  contemplar un autoretrato de Rembrandt por ejemplo parece a simple vista muy prometedor e interesante.  Estaría fuera de lugar negar la funcionalidad de esta biblioteca digital ya que podría simplificar mucho el trabajo de aquellos que quieran contemplar o estudiar documentos de difícil acceso. Parece ser que se ha puesto en marcha recientemente y que todavía está “en pañales”, sin embargo, si se logran cumplir los objetivos que se han propuesto para el 2012: incluir en ella el 4% de los fondos nacionales europeos y si se invierten de forma adecuada los 120 millones de euros de presupuesto, no hay duda de que, esta nueva forma de acceso a información tan privilegiada, será de gran ayuda.

enero 14, 2009 Posted by | aelejabe | Deja un comentario

“Blogs” y “Wikis”

“Los profesores empiezan a utilizar blogs de clase para implicar a loa alumnos, mientras crece el prestigio de la Wikipedia entre los educadores”, dice el periódico El Correo en su número 31.212. Según Juan Miguel Muñoz de la Universidat Oberta de Catalunya, “el profesor ya no es alguien que deposita todo su saber en los alumnos, que lo reciben con la boca callada. Ese modelo está hoy cuestionadísimo porque el conocimiento se construye y la Red ofrece las mejores herramientas para esa construcción entre todos”. Este profesor es defensor de la utilización de las herramientas virtuales a la hora de enseñar a sus alumnos, al igual que Isidro Vidal, profesor de música en un instituto de Getxo. Vidal crea un blog para cada aula en el que se inscriben los estudiantes. Así, fomenta la participación de sus alumnos favoreciendo que cada uno de ellos aporte algo de conocimiento a la materia de estudio. Es evidente que hoy en día existen cada vez más estos modelos de aprendizaje. Todavía se encuentran detractores que defienden el modelo tradicional de enseñanza que utiliza la enciclopedia “Espasa” en vez de la “Wikipedia” o que prefiere un buen diccionario en la mesa en vez de en su pantalla. Lo que sí es verdad es que este modo de enseñanza se está quedando cada vez más obsoleto. Poco a poco se descubren más ejemplos como los antes mencionados que abogan por una manera más activa de enseñar. El final de este camino todavía está difuso pero, por mucho que los detractores pongan el grito en el cielo, se podría decir con seguridad que no es para tanto, que todo ira bien, como siempre.

enero 6, 2009 Posted by | aelejabe | Deja un comentario

Facebook. Una nueva forma de comunicarse

En El Semanal nº 1106 aparece un artículo sobre Mark Zuckerberg, fundador de “Facebook”. En él se dice que este joven de 24 años ha conseguido que cien millones de usuarios utilicen esta web social de Internet. Mark creó Facebook, no con la intención de hacerse rico sino con el fin de conocer a sus compañeros de curso. Todo esto me lleva a pensar lo posible que es todo hoy en día gracias a Internet. Definitivamente, habrá que ir despidiéndose del correo habitual para siempre porque, si antes eran los “sms” ahora llegan “Facebook” y “Tuenti”, webs sociales en las que puedes mantener contacto con gente de todo el mundo. ¿Qué será la próximo? De seguro que no se volverá al género epistolar. Ahora todo se hace con papel virtual. Bienvenidos a una nueva era.

enero 6, 2009 Posted by | aelejabe | Deja un comentario

Incunables

incunables 

Este término se aplica a los “libros impresos de tipos móviles desde mediados del siglo XV hasta 1501.” El término procede del latín INCUNABULAE que quiere decir “en la cuna” ya que fueron impresos con la primera técnica moderna de impresión.  La letra más comunmente utilizada era la gótica ya que guardaba gran parecido con la que se usaba en los manuscritos y  la tinta variaba desde el gris oscuro, pasando por el beige o amarillento hasta el rojo o el azul, estos dos últimos colores relegados sobre todo a las letras capitulares, los títulos o las anotaciones. El papel era fuerte y la encuadernación estaba realizada con planchas revestidas de piel. Por otro lado, destacan sobre todo, de entre estos libros, aquellos de caracter religioso, la mayoría escritos en latín.

La mayoría de los incunables, sobre todo los impresos en primer lugar, se realizaron en Alemania. Debido a que se originaron varias revueltas en el país prohibiendo la imprenta muchos impresores huyeron y la expandieron por Europa. La imprenta llegó a España de la mano de Guillén de Brocar cuando en 1490 instaló una en Pamplona. 

En la exposción de incunables, que se encuentra ubicada en Bilbao, merece ser mencionada la existencia de un misal editado en Pamplona escrito en latín. En castellano, sólo se pueden apreciar dos ejemplares impresos en Sevilla. Habría que destacar, además, la existencia de otros dos escritos en lengua italiana y el resto impresos en latín. De entre estos volúmenes se podrían recalcar varios, a saber: unas tablas astronómicas de alfonso X “el sabio”, las Cartas a Lucilio de Séneca o una serie de Biblias. Todos ellos conservados en muy buen estado y en los que se pueden observar con facilidad los cuños de impresión, las anotaciones en los márgenes o los dibujos que adornaban habitualmente a estos volúmenes.

En definitiva, se ofrece al público una serie de incunables conservados en gran estado y de gran interés ya que, en ellos, no sólo se puede apreciar el valor de la letra escrita sino también su historia.

noviembre 3, 2008 Posted by | aelejabe | Deja un comentario

Glosario

Colofón:

según el Diccionario de la Real Academia, la palabra “colofón” significa “anotación al final de los libros, que indica el nombre del impresor y el lugar y fecha de la impresión, o alguna de estas circunstancias.”

 

Paleografía:

según el Diccionario de la Real Academia se trata de el estudio de la escritura y signos de los libros y documentos antiguos.

 

Vitela:

Del latín vitella, según el Diccionario de la Real Academia se trata de un papel liso y sin grano, de gran calidad, cuya superficie permite la reproducción detallada de los dibujos más finos.

Xilografía:

según el Diccionario de la Real Academia se trata de una ” impresión tipográfica hecha con planchas de madera grabadas”.

 

 

 

 

 

 

octubre 20, 2008 Posted by | aelejabe | Deja un comentario